El uso de líquidos saborizantes ahumados para alimentos es un método ampliamente utilizado en la industria alimentaria a nivel mundial y se considera una de las especias más prometedoras. Las principales ventajas del ahumado líquido son: no contiene 3,4-benzopireno (carcinógeno), y el ahumado es seguro y fiable; reduce considerablemente la inversión en fábricas y equipos que suponen los métodos tradicionales; permite la mecanización, la electrificación y la producción continua, lo que mejora considerablemente la eficiencia. El proceso de producción es sencillo, la operación es cómoda, el tiempo de ahumado es corto, la intensidad de trabajo es baja y el medio ambiente no se contamina. Además, el producto se utiliza para la antisepsia, la conservación y la preservación de la calidad.